Como ha sido costumbre por los gobiernos de Venezuela, el 1 de mayo de cada año se incrementa el salario de los trabajadores; y siguiendo la tradición, Nicolás Maduro decretó un aumento de 30%, que llevó el sueldo de 11.577,81 bolívares a15.051,15 bolívares, lo que se traduce en un alza de 3.473,34 bolívares por mes y 115,77 bolívares por día.
El contraste con respecto a otros años,
es que Venezuela actualmente es el país con la inflación
más alta del mundo. Según cifras del Banco Central de Venezuela, la
inflación acumulada durante los primeros nueve meses del año 2015 fue de 108,7%. Los
dígitos están por encima de países en guerra como Sudán del
Sur, Ucrania y Siria. Entonces el aumento de 115 bolívares diarios,
que ni siquiera alcanza para una empanada – que ronda los 200
bolívares- es insignificante a la hora de medirlo con la inflación.
Sacando cuentas, el 30 % representa un
incremento de solo 3.473,34 bolívares por mes; entonces si el
Gobierno aumentara (hipotético caso) todos los meses 30% hasta que termine el
año, la suma representaría 24.311 bolívares, que junto a los 15.051 Bs. de
sueldo haría un total de 39.372 bolívares mensuales que de igual manera serían
insuficientes para costear la canasta básica familiar que
según el informe del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación
Venezolana de Maestros (Cendas – FVM) se ubicó en 203.943,95 bolívares
en marzo.
Especialistas aseguran que si continúa
la impresión de dinero inorgánico y no hay una política fiscal
coherente, no podrán corregirse las distorsiones de los precios de los
productos que actualmente vive el país.
Según cálculos de organismos
internacionales especializados en economía como el Fondo Monetario
Internacional (FMI), Venezuela cerrará este año con una inflación de un 720
por ciento y de 2.200 por ciento en 2017.
Ministro admite que aumento no alcanza
El alza del salario mínimo y de las
pensiones de un 30 por ciento anunciada por el presidente venezolano, Nicolás
Maduro, es insuficiente y lo será cualquier otra si persiste
“la guerra económica”, dijo el ministro del Trabajo, Oswaldo Vera.
“Podemos seguir aumentando los salarios,
pero no hacemos nada si no logramos vencer la especulación, el
acaparamiento, la guerra económica que tiene una incidencia muy importante en
la inflación”, declaró al canal Telesur en la
marcha que se llevó a cabo hace una semana entre los adeptos al presidente
Maduro.
El gobernador de Miranda, Henrique
Capriles, destacó que el monto de 33.636 bolívares alcanza solo para comprar
una quinta parte de la llamada “canasta alimentaria familiar”
que reúne los artículos de consumo básico masivo.
“La canasta alimentaria familiar en
marzo (tuvo un costo de) 142.853,20 bolívares”, por lo que “todos los aumentos
de este señor (Maduro) son una burla!. La inflación disparada y solo en marzo
(llegó a) más de 20%”, escribió Capriles en la red social
Twitter.
Por su parte, el presidente de
Fedecámaras, Francisco Martínez, consideró que el ajuste del
salario mínimo anunciado por Maduro es una medida aislada que
continuará disminuyendo el poder adquisitivo del venezolano.
Sostiene que el incremento fue
inconsulto y las empresas deben asumir los costos de este ajuste con inventarios
bajos y ventas disminuidas por la crisis económica.
El diputado a la Asamblea Nacional (AN) Tomás
Guanipa, aseguró que llevará al Parlamento la Ley de Dignificación del
Salario, que busca equiparar el sueldo de los trabajadores del país en dólares,
para evitar que se devalúe.
¿Qué se puede comprar con 115 bolívares diarios?
Una arepa o un perro caliente no
se pueden adquirir evidentemente, pues el precio sobrepasa los 400
bolívares. En el país son pocas las opciones que se pueden
estudiar teniendo 115 bolívares en el bolsillo.
Por ejemplo en Cacaras se podría comprar
un bolibomba (chicle) a los vendedores ambulantes que se
montan en el metro, también un agua pequeña, si tiene la suerte de
encontrarla, pues también está escasa.
Dada la crisis económica que hay en el
país lo que gana un trabajador con el nuevo incremento no alcanza para
almorzar en la calle, pues una comida barata en la calle está por
encima de los 1.500 bolívares.
¿30 aumentos en 17 años de Gobierno chavista?
Podría parecer un logro, pero los que
habitan en Venezuela saben que no es así. Aunque en 17 años los gobiernos de
Hugo Chávez y Maduro aumentaron el salario mínimo más de 30 veces,
actualmente habría que dejar de 6 meses para poder comprar una nevera nueva, lo
que quiere decir que los aumentos están ahogadospor la catastrófica
crisis que vive el país, como la definió el propio presidente Nicolás Maduro.
Los reiterados aumentos, anunciados con
bombos y platillos por el chavismo, es motivo de orgullo para las filas
revolucionarias, mientras que para la oposición, se trata de una prueba más del desastre
económico.
En conclusión, el aumento del salario no
ha sido un logro, lo que sería fructífero para los millones de trabajadores
del país, es que el Gobierno logre la hazaña de frenar la inflación y generar
empleos de calidad, a través de la seguridad jurídica que reclaman los
empresarios que se han abandonado Venezuela.
José M. Mendoza







