Douglas Farah es experto en crimen organizado internacional y habló de los nexos entre Venezuela, Irán y Argentina.
Cuando los legisladores estadounidenses quisieron comprender
mejor por qué Barack Obama había librado una orden que declaraba a Venezuela
una “amenaza para la seguridad”, organizaron una sesión extraordinaria del
subcomité de Asuntos para Latinoamérica del Senado.
Allí escucharon a diversos expertos que expusieron sobre
Venezuela y argumentaron por qué EEUU debía estar atento a lo que sucede en ese
país. Uno de los ponentes fue Douglas Farah, presidente de la consultora IBI y
miembro del Centro de Asesoramiento y Estrategia Internacional, quien en
entrevista con El Observador abundó en sus denuncias sobre el
crimen organizado en Venezuela, los vínculos de ese gobierno con grupos
delictivos transnacionales y las relaciones con Irán y Argentina.
¿En su comparecencia
ante el Congreso estadounidense usted afirmó que el Estado
venezolano esponsorea el crimen y tiene vínculos con organizaciones
terroristas.
A qué se refiere?
"Hay importantes
testimonios de antiguos chavistas, declaraciones de muchos de los diplomáticos
e investigaciones periodísticas, sobre los Vínculos del gobierno venezolano con
las FARC y de Hezbolá".
Quiero decir que el Estado,
como tal, directamente participa en actividades criminales y en el apoyo a
terroristas, principalmente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
y al Hezbollah iraní. Participa de modo directo en el narcotráfico, esa es la
principal actividad criminal.
Algunos altos mandos del gobierno venezolano participan de modo
directo en esta actividad criminal, que tiene protección pública.
¿Cómo ha evolucionado esta situación tras la muerte de Hugo Chávez
y la llegada al poder de Nicolás Maduro?
Últimamente las autoridades nacionales se han involucrado más en
el tráfico de cocaína, dado que las rentas por petróleo y otras fuentes de
ingresos están cayendo y necesitan ingresos de modo desesperado.
Creo que la relación institucional –de gobierno– con Hezbollah y
con Irán se ha enfriado, y las FARC están ahora en otra dinámica con su proceso
de paz. Así que la relación ahora pasa más por el crimen y tal vez menos por el
terrorismo.
¿Por qué Venezuela tendría interés en introducir a Irán y a Rusia
en la región?
"Los iraníes le pidieron a Chávez consiguiera que Argentina ayudara ir
con su plan nuclear".
Porque Hugo Chávez y el
liderazgo iraní, especialmente el expresidente Mahmud Ahmadineyad, compartían
la convicción profunda de que la revolución bolivariana y la iraní tienen un
mismo fin: un nuevo orden mundial donde el “imperio”, o EEUU, esté herido de
muerte y no sea una superpotencia.
Desarrollaron una doctrina común de Guerra Periférica donde
dejaron explícita su predisposición a usar armas de destrucción masiva contra
EEUU. A su modo de ver, es una alianza antiimperialista.
Rusia sigue la misma lógica y en América Latina la “antigua
izquierda” –la que impulsó la insurrección armada, no la izquierda democrática
moderna– siente nostalgia por la ex Unión Soviética. Esto le ha dado a Rusia una
entrada y, como tiene armas que son bienvenidas por estos grupos, se vuelve a
entusiasmar con su influencia en la región.
Ante el Congreso, usted aseguró que Venezuela era un puente entre
Irán y Argentina.
¿Por qué Caracas tendría
semejante interés? ¿Cómo funcionó ese puente?
El gobierno de Fernández de
Kirchner, y Cristina misma, se movió muy cerca de Chávez una vez que Néstor
Kirchner falleció. Los iraníes le pidieron a Chávez que consiguiera que
Argentina los ayudara con su plan nuclear.
¿Por qué? Porque antes de los bombardeos de la AMIA en 1994, el
principal socio en materia nuclear de Irán era Argentina.
La decisión del entonces mandatario Carlos Saúl Menem de cortar
en 1992 con esa cooperación (para la que EEUU y Europa presionaron) fue, según
la investigación del fallecido fiscal Alberto Nisman, “un factor detonante” del
atentado a la AMIA en 1994. Entonces, Irán necesitaba ayuda y sabía que había
un país que ya conocía su tecnología, Argentina.
Al mismo tiempo, Argentina padecía una crisis energética y
necesitaba petróleo de modo desesperado. Irán tenía petróleo pero no lo podía
vender por las sanciones. Estaban dadas las condiciones para una hermosa
relación.
¿Cuál es la evidencia del apoyo del gobierno de Venezuela al grupo
terrorista Hezbollah? ¿Y de los vínculos entre ese grupo y las FARC, y entre
las FARC y Venezuela?
Hay muchos casos judiciales
ya resueltos que arrojan muchísima información sobre el modo en que Hezbollah y
las FARC hacen negocios juntos. La Operación Titán y el Banco Canadiense
Libanés son dos ejemplos.
También hay importantes
testimonios de antiguos chavistas, declaraciones de muchos diplomáticos e
investigaciones periodísticas sobre los vínculos del gobierno con esa
agrupación extremista.
Antonio Salas, el periodista español que escribió el libro El
Palestino luego de haberse infiltrado para investigar estos asuntos, divulgó
mucho material sobre esto también.
Carolina Bellocq, El Observador (Uruguay)


