El régimen de Nicolás Maduro le
ofreció a la oposición venezolana liberar a algunos de sus dirigentes
encarcelados a cambio de que deje de insistir en que el referendo revocatorio
sea realizado este año, durante controversiales reuniones sostenidas a puerta
cerrada que están acentuando las fricciones entre los adversarios al chavismo.
Fuentes familiarizadas con la
situación confirmaron que el principal objetivo que busca el régimen a través
del diálogo auspiciado por el ex presidente del Gobierno español, José Luis
Rodríguez Zapatero, es persuadir a la oposición a que deje de presionar a favor
de realizar este año la consulta popular, en medio de pronósticos de que más de
un 70 por ciento de los venezolanos votarían a favor de revocarle a Maduro su
mandato.
La propuesta de liberar a algunos
presos políticos ha encontrado aceptación entre algunos sectores de la
oposición, particularmente entre las filas del partido Un Nuevo Tiempo, que
lleva meses tratando de obtener la liberación del encarcelado ex candidato
presidencial Manuel Rosales.
Otros partidos de la oposición
han participado directamente, a través de representantes, o se han mantenido
atentos a los avances de las conversaciones. Entre estos se encuentran Acción
Democrática, Primero Justicia y Voluntad Popular, manifestaron las fuentes.
En declaraciones brindadas el
martes, el dirigente chavista Jorge Rodríguez, quien actualmente se desempeña
como alcalde del municipio Libertador de Caracas, confirmó que el régimen ha
sostenido “dos reuniones preparatorias” con dirigentes de la oposición para
“establecer un posible proceso de diálogo”, y reveló que había sido la
oposición la que había solicitado que las conversaciones fuesen mantenidas en
secreto.
En declaraciones para Venezolana
de Televisión (VTV), Rodríguez dijo que cuatro dirigentes de la oposición
habían participado en esas conversaciones, pero no brindó los nombres.
Por el Gobierno los
representantes de estas reuniones fueron: el diputado oficialista Elías Jaua,
la canciller Delcy Rodríguez , el diplomático Roy Chanderton y el propio
Rodríguez.
Se desconoce qué tan cerca
estarían la máxima dirigencia de estos partidos de aceptar la propuesta del
régimen, pero las fuentes señalaron que es un planteamiento que difícilmente
puede ser aceptado públicamente por la oposición, tras haber escogido el
referendo como el principal mecanismo institucional para destituir a Maduro.
También se desconoce las
identidades de los presos políticos que el régimen estaría dispuesto a liberar,
pero Lilian Tintori, esposa del encarcelado dirigente opositor Leopoldo López,
desmintió el martes que a su marido le hayan planteado sacarle de la cárcel
militar en que se encuentra.
“Es falso, a Leopoldo nunca le
plantearon eso, no se lo planteó el presidente Zapatero ni tampoco se lo
planteó el diputado [opositor] Timoteo Zambrano”, aseguró Tintori en una rueda
de prensa junto a familiares de otros opositores presos.
López ha manifestado en el pasado
que él no estaría dispuesto a participar en una iniciativa de ese estilo.
El alcalde del municipio
caraqueño de El Hatillo, el opositor David Smolansky – perteneciente a Voluntad
Popular, el mismo partido que lidera López- declaró el fin de semana que
Rodríguez Zapatero le ofreció la libertad al opositor “a cambio del
diferimiento del referéndum revocatorio”, en declaraciones publicadas por el diario
El Nacional.
Tintori explicó que el ex
presidente español efectuó una “visita cordial” a López en la cárcel militar de
Ramo Verde donde se encuentra recluido y que ésta duró dos horas y media.
Durante ese encuentro, Rodríguez Zapatero le dijo a López que iba a hacer todo
lo posible por iniciar un diálogo que tendría como “prioridad la libertad de
todos los presos políticos”.
El régimen, por su parte, ha
tomado la decisión política de evitar a toda costa que el referendo sea
realizado antes del 10 de enero del 2017, dado que la destitución de Maduro
antes de esa fecha conduciría a la realización de una nueva elección
presidencial que el chavismo difícilmente podría ganar.
El chavismo permanecería en el
poder si el gobernante es removido del cargo después de esa fecha, dado que la
Presidencia sería asumida por el Vicepresidente ejecutivo del país, el cual
sería nombrado a dedo por Maduro.
El que la oposición acepte
realizar el revocatorio después del 10 de enero sería simplemente inaceptable,
comentó desde Caracas la dirigente opositora María Corina Machado a el Nuevo
Herald.
“Realizar el referendo el año que viene es
salir del dictador y dejar la dictadura”, dijo Machado en una entrevista
telefónica.
Pero además es “prolongar la
agonía de la gente”, que la está pasando muy mal en medio del colapso económico
provocado por el chavismo.
“La gente se muere de hambre, ya
no solo porque las cosas faltan, sino porque ya no pueden pagar lo que sí se
consigue. El sueldo mínimo, con bonos y todos los aumentos que han hecho, son
2,000 bolívares al día, eso es lo que te gastas tomándote un cachito y un jugo
en una panadería”, sostuvo.
Machado fue la primera en
denunciar días atrás que el diálogo de Rodríguez Zapatero planteaba la
postergación del referendo para el próximo año, al escribir a través de su
cuenta de Twitter: “Conmigo no cuenten si se acuerda el referéndum revocatorio
para 2017”.
Algunos dirigentes de la
oposición salieron a criticarle por ese pronunciamiento, pero otros sectores le
brindaron apoyo.
Entre éstos se encontraba el
diario El Nacional que en un editorial también comentó sobre “las maniobras que
estarían en marcha para impedir que los venezolanos ejerzan su derecho a lo que
está plenamente establecido en la Constitución Nacional”.
“El tema da para largo, pero lo
fundamental fue resumido al final con frases sencillas y directas: el
referéndum revocatorio no tiene dueño y nadie puede vender o hipotecar el
principal objetivo de esta larga lucha. Esto no puede ser desvirtuado bajo
ninguna circunstancia”, insistió El Nacional.
El planteamiento de postergar el
referendo también ha generado malestar entre la comunidad venezolana que reside
en Miami.
La Organización de Venezolanos
Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) pidió en un comunicado emitido el
lunes que la oposición agrupada bajo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se
comprometa “públicamente y por escrito” a no aceptar que el referéndum
revocatorio sea aplazado para el próximo año.
“Ante la ola de rumores y
comentarios que indican que existiría una negociación previa con ciertos
factores de la oposición para que el Referéndum Revocatorio se realice en el
año 2017 es imperativo consolidar la confianza y compromiso con los intereses del
pueblo y no individualidades políticas”, señaló el grupo en un comunicado.
La organización exigió además que
la oposición no se reúna “a espaldas del pueblo” con el régimen ni con
“intermediarios no confiables”, refiriéndose al ex presidente Rodríguez
Zapatero.
“Eso (las reuniones) constituye
una traición a los deseos de libertad y de cambio que quieren los venezolanos.
Los dirigentes y líderes se deben a sus liderados y no a sus intereses
políticos personales”, insistió la agrupación.

