El Abogado, Criminólogo y ex funcionario de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Javier Gorriño, visitó la oficina de Lapatilla.com para hablar acerca de la situación actual de la delincuencia en Venezuela.
Gorriño
precisó que los principales problemas que enfrenta el país, y que han aumentado
la criminalidad en el territorio nacional, son las fallas en la prevención
policial, investigación criminal, formación del funcionario y en el tratamiento
al delincuente. Comentó que el gobierno ha intentado buscar fórmulas mágicas
para combatir el crimen pero ha fallado, “solo aplican los operativos
policiales, conocidas como la Operación de Liberación al Pueblo (OLP), pero
realmente eso no resuelve el problema, los operativos solo funcionan para
mantener o reducir, durante un tiempo determinado, unos picos preestablecidos
donde aumentan los crímenes, por ejemplo, semana santa y los meses del cobro de
utilidades”.
“El
gobierno ha fallado en implementar unas políticas eficientes, sobre todo
tratando de centralizar la seguridad y tener una gerencia desde el ministerio
sobre las policías más lejanas sin conocer sus deficiencias o sus problemas”,
indicó Gorriño. De igual forma, comentó de la simplificación de los uniformes
policiales, “La persona debe saber diferenciar a los funcionarios en caso de
alguna irregularidad, además, el funcionario ama su uniforme y debe tener
sentido de pertenencia, cuando igualas a todos simplemente se pierde esa
identidad entre la institución y el policía”.
“La
prevención social se ha olvidado, antes se hacía, si era bueno o malo no
importa, pero por lo menos lo hacían. Hoy no existe y en los barrios se ve, los
jóvenes se acercan a las bandas, buscan crecer y subir peldaños dentro de esas
organizaciones delictivas, la única forma que lo hacen es asesinando más,
secuestrando más y cometiendo más delitos”, también señalo las fallas en el
área de investigación, formación y las fallas del sistema penitenciario.
“Dentro
de la Policía Nacional Bolivariana las fallas no son los uniformes ni la forma,
es la formación y la selección, no se puede convertir en policía a alguien en
ocio, que no hace nada, que dejó la escuela y simplemente lo uniformamos para
darle algo que hacer, el funcionario debe ser policía por vocación, debe amar
la carrera y querer combatir el crimen (…) Durante la formación debemos
rescatar la supervisión, alguien que observe al estudiante, que vea si tiene la
madera para ser policía, que determine si sirve para la profesión o no.
Mientras fallemos en la escogencia, fallaremos en lo más importante de todo”,
comentó el abogado experto en criminalística.
En
cuanto al uniforme, criticó que la PNB vaya a presentar un uniforme camuflado
ya que eso se usa en lo militar para mimetizar al funcionario con el ambiente,
en cambio el policía preventivo no puede estar con camuflaje, “el oficial debe
verse, ya se comienza mal, pero claro, son conceptos militares para ver al
policía más malo, más comando, más bravo y que le agarren miedo, pero no
necesitamos eso, necesitamos que lo vean”.
La
mayor crítica es sobre que un militar dirija las fuerzas policiales y un
Ministerio de Interior y Justicia. La crítica de Gorriño se basa en que los
militares no manejan los mismos términos, ni tienen el mismo conocimiento, cada
uno conoce su área. “Tenemos la experiencia de la policía metropolitana, era
una policía muy buena hasta que fue comandada por militares cuando se creía que
no había gerentes policiales, lo que dañó a la PM fue el comando militar. El
militar en tiempo de paz está acuartelado, debe entrenarse para una presunta
guerra, la PM la usaron igual, se veía una policía cuidando módulos y cuarteles
(…) el militar sale a disciplinar al civil indisciplinado, la PM al estar bajo
los militares salían a disciplinar y se olvidaban que debían trabajar junto a
la comunidad y que su enemigo era el delincuente y no el ciudadano. Esas eran
cosas culturales que venían del área militar y que terminaron en el ambiente
policial dañando a la PM, precisó Gorriño.
A
continuación le dejamos la entrevista completa realizada al Abogado,
Criminólogo y ex PTJ, Javier Gorriño:


