En conversación reciente con
medios internacionales de prensa, la primera secretaria del Partido Comunista
de Cuba (PCC) en Cienfuegos, Lidia Esther Brunet, informó que en estos momentos
la planta no está a los niveles de producción pronosticados por diversos
motivos.
La refinería cubano- venezolana “Camilo Cienfuegos”,
ubicada en el centro-sur de Cuba, unos 230 kilómetros al este de La Habana y
una de las principales de la isla, cerrará este 2016 con sólo 53 por ciento
de cumplimiento de su plan anual.
En conversación reciente con medios internacionales de
prensa, la primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en
Cienfuegos, Lidia Esther Brunet, informó que en estos momentos la planta no
está a los niveles de producción pronosticados por diversos motivos.
“Realmente se ha limitado la entrada de crudo para el
procesamiento aquí en la refinería nuestra. Este año no va a cumplir el plan
que tenía previsto como lo había hecho todos los años anteriores desde la
reactivación (en 2007), y las causas se conocen, tema contrato, tema
Venezuela y otras cuestiones“, precisó.
PRINCIPAL CAUSA
Analistas han señalado que la principal causa es la
contracción de entrada de crudo al país proveniente de la nación suramericana,
consecuencia de la actual crisis mundial de los precios del hidrocarburo debido
a la sobreoferta y la falta de consenso en la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) para fijar un tope en la producción que
estabilice el mercado.
Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás
Maduro, ha denunciado en reiteradas ocasiones que un elemento responsable de la
caída de las cotizaciones internacionales es la práctica del “fracking” por
empresas transnacionales, principalmente en Estados Unidos, con el fin de aumentar
la producción y descompensar las economías de Estados dependientes del
petróleo, específicamente Caracas, Irán y Rusia.
De acuerdo con datos oficiales, en 2015 la refinería
“Camilo Cienfuegos” cumplió su plan de producción anual, ascendente a 17
millones 800.000 barriles de crudo.
Sin embargo, de mantenerse las condiciones adversas en
este año, la planta sólo procesará alrededor de 9 millones 430.000 de
barriles de petróleo, dejando de refinar cerca de 8 millones 370.000
barriles.
OBRAS PARALIZADAS
De igual forma, la secretaria del PCC en la provincia
central comentó a Xinhua que las obras de ampliación relacionadas con la
industria petroquímica, instalaciones diseñadas para construirse en terrenos
adyacentes a la planta, están detenidas por el momento, debido a la compleja
coyuntura actual.
“Hasta ahora están paralizadas, puede ser que en un
momento futuro siga todo el proceso inversionista que tiene que ver con el polo
petroquímico”, explicó la funcionaria.
En julio pasado el gerente general en Cuba de
Petróleos de Venezuela (PDVSA), Luis Morillo, comunicó que la refinería
presentaba problemas técnicos y de ingeniería que serían resueltos en un
plazo no mayor de 90 días, sin que esto afectara la vida normal de la
sociedad cubana.
El directivo también expuso en aquella oportunidad que
este 2016 se decidió extender la parada programada habitual de la instalación
por 120 días en distintos periodos del año, con vistas a trabajar en la
actualización y reparación de algunas instalaciones y plantas para optimizar su
funcionamiento.
CONTRACCIÓN DE PRODUCCIÓN
Morillo igualmente manifestó que la refinería redujo
su capacidad de producción en 15.000 barriles, para registrar en la
actualidad un total de 50.000 barriles de crudo diarios, en su totalidad
suministrados por Venezuela.
Con anterioridad, el presidente cubano, Raúl Castro,
advirtió de eventuales tensiones para la economía local debido, entre otros
factores, a afectaciones en las relaciones de cooperación con varios países, en
particular con Venezuela.
Al intervenir en la clausura del VII período ordinario
de sesiones de la octava legislatura de la Asamblea Nacional de Cuba, celebrado
el pasado 8 de julio, Castro comunicó sobre “una determinada contracción en
los suministros de combustible pactados con Venezuela, a pesar de la firme
voluntad del presidente Nicolás Maduro y su gobierno por cumplirlos”.
La Refinería “Camilo Cienfuegos” es una empresa mixta
constituida en abril de 2006 entre la estatal caribeña Cuvenpetrol S.A. y la
venezolana PDVSA, fruto de los acuerdos suscritos en el marco de la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Bajo el esquema “hydroskimming”, la planta tiene una
capacidad de procesamiento de 3 millones de toneladas de petróleo al año,
a razón de 65.000 barriles diarios, aunque la meta es elevar esa producción a
150.000 barriles.
El sistema de refinación de esta nación caribeña,
según la página web de la estatal Cuba- Petróleo (Cupét), está integrado por 4
instalaciones ubicadas en el occidente (Ñico López, centro Camilo Cienfuegos y
Sergio Soto), y oriente (Hermanos Díaz), las cuales tienen como objetivo
maximizar el abastecimiento de la demanda nacional de derivados del petróleo.
Autoridades locales han certificado que la mitad del
crudo procesado por estas refinerías proviene de la producción nacional, y el
otro 50 por ciento es importado de varias naciones, principalmente de
Venezuela.
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